Ya sea que lo llame refrigerante para motor o anticongelante, el líquido en el radiador cumple varias funciones mientras circula por el bloque del motor y mantiene los mecanismos en perfecto funcionamiento.

¿Qué es el refrigerante?

En general, el líquido refrigerante es una mezcla de una forma de glicol y agua en partes iguales. El glicol es el compuesto anticongelante de la mezcla, que garantiza que el líquido no se solidifique en las crudas condiciones invernales. Por otro lado, el glicol también evita que el refrigerante alcance el punto de ebullición en condiciones de calor extremo. Ayuda a mantener estable la temperatura del motor en todas las condiciones climáticas extremas y en cualquier condición de manejo al transferir calor del motor al radiador.

Curiosamente, el agua en estado puro es mejor conductora del calor que el refrigerante (es por eso que simplemente se utiliza agua en los radiadores de ciertos tipos de autos de carreras). No obstante, el refrigerante/anticongelante tiene otros aditivos que evitan la oxidación y la corrosión internas del radiador, del motor y del sistema de climatización del vehículo.
El glicol que se utiliza con mayor frecuencia como anticongelante es el etilenglicol, una sustancia tóxica que es letal en caso de ingestión y requiere un manejo muy específico

Otra base que se utiliza para el anticongelante es el propilenglicol. Sin embargo, éste es más costoso y no brinda tanta protección contra la congelación ni tiene la misma capacidad de transferencia de calor que el etilenglicol. La diferencia en el rendimiento del aditivo inhibidor de corrosión de ambas sustancias no es significativa. El propilenglicol es ligeramente menos tóxico que el etilenglicol. El propilenglicol presenta una biodegradación más lenta en comparación con el etilenglicol, y es más inflamable. Siempre tenga extremo cuidado al manipular refrigerantes y deséchelos adecuadamente.

Cualquier anticongelante, ya sea a base de etilenglicol o propilenglicol, puede producir contaminación por metales pesados durante su utilización. Por este motivo, debe tener especial cuidado al momento de desechar el anticongelante usado. Lo más conveniente es realizar la purga del sistema de refrigeración de su vehículo en un establecimiento de reparaciones, ya que están obligados por ley a desechar el material de manera segura.

La mayoría de las comunidades cuentan con procedimientos para desechar residuos peligrosos; por lo tanto, si suele realizar las reparaciones y el mantenimiento de su vehículo usted mismo, aproveche estos procedimientos. No vierta el refrigerante en el fregadero ni en el desagüe pluvial.

Mantenimiento

Al igual que los demás líquidos del motor, es necesario controlar el refrigerante en forma periódica. Usted deberá verificar dos aspectos: la cantidad y el estado del refrigerante. Desde la década de 1970, la mayoría de los vehículos cuentan con un tanque de recuperación o un depósito de derrame, lo que permite controlar el nivel de líquido de manera más sencilla y segura. El diseño del radiador y del tanque/depósito permite que el refrigerante caliente se dilate en el tanque a medida que aumenta la temperatura del motor. Cuando el motor se enfría, se genera un ligero vacío en el radiador, que provoca que el líquido salga del tanque/depósito y vuelva al radiador. Siempre que la tapa del radiador permanezca cerrada, el refrigerante puede dilatarse y contraerse sin que se pierda una sola gota.

Puede controlar el nivel de refrigerante simplemente observando este tanque de derrame. Hay dos indicadores de nivel en el lateral del tanque: uno indica el nivel seguro cuando el motor está caliente, y el otro cuando el motor está frío. Si el nivel de refrigerante está un poco bajo, es conveniente añadir agua destilada hasta alcanzar la marca adecuada. Si necesita añadir más de un litro de líquido en el sistema de refrigeración, utilice una mezcla anticongelante de glicol y agua.

No obstante, nunca nada resulta tan sencillo. Los tanques de recuperación de algunos vehículos se presurizan cuando el motor está caliente, lo que provoca que las tapas sean tan peligrosas de quitar como las tapas del radiador. Los tanques de recuperación presurizados están claramente identificados con calcomanías de advertencia y las tapas son casquillos a presión, en lugar de un simple tapón o una tapa roscada.

Cómo añadir anticongelante

Si el tanque de recuperación está totalmente vacío, deberá añadir una mezcla de anticongelante y agua en el radiador. Asegúrese de que el vehículo haya tenido al menos 30 minutos, preferentemente más, para enfriarse, a fin de que la manguera del radiador no esté demasiado caliente al tacto. Si la manguera superior del radiador está dura, el sistema está presurizado. En ese caso, no lo abra. El sistema debe estar presurizado si está caliente y la tapa del radiador funciona. Cuando pueda comprimir fácilmente la manguera superior, extraiga la tapa del radiador, asegurándose de que la junta de goma de la tapa esté en buen estado, y añada la mezcla en la parte superior del cuello del radiador. Vuelva a colocar la tapa del radiador firmemente y añada el refrigerante hasta el nivel de líquido en frío en el tanque de recuperación.

Además de verificar que haya una cantidad adecuada de líquido, debe controlar en qué estado se encuentra. El refrigerante en buen estado tiene un aspecto limpio. Los refrigerantes de larga duración son de color amarillo, rojo, violeta o naranja. Los fabricantes de vehículos emplean líquidos de varios colores diferentes. Sin importar cuál sea el color, la clave es que no tenga un aspecto pardusco o sucio y que no haya partículas de óxido flotando en él.

Si el refrigerante está en mal estado, ha llegado el momento de purgar el sistema. El intervalo de servicio más frecuente para purgar el sistema es cada dos o tres años, o entre los 40.000 y los 60.000 km. Si su vehículo excede el período de tiempo establecido para cambiar el líquido, es posible que el motor sufra algún daño. Por eso, tenga en cuenta que al cuidar el refrigerante está cuidando su motor.

Fuente: http://es.valvoline.com

NOTA: Para evitar quemaduras o lesiones, ¡Nunca intente remover el tapón del radiador cuando el motor esté caliente!
El sobre-calentamiento del motor puede ser ocasionado por cualquier situación que disminuya la habilidad del sistema de enfriamiento para absorber, transportar y disipar el calor; debido a esto, los motores se sobre-calientan por varias razones. Veamos algunas de las causas más comunes.

Fugas de Refrigerante

Esta es la principal causa del sobre-calentamiento de motores. Posibles puntos de fugas incluyen las mangueras, el radiador, la bomba de agua, carcasa del termostato, radiador del calefactor, empaque de la cabeza, tapones de protección contra congelamiento, enfriador de aceite de la transmisión automática, cabeza de cilindros y monoblock. Efectúe una prueba de presión. Un sistema refrigerante sin fugas deberá de mantener la presión por cuando menos un minuto.

Concentración Equivocada de Refrigerante

Asegúrese de utilizar la recomendación del fabricante de su vehículo. El utilizar el tipo equivocado de refrigerante o una concentración incorrecta de refrigerante con agua destilada, también podrá dar como resultado el sobre-calentamiento del motor. Lo mejor es llevar a cabo un drenado y relleno completo.

Termostato Descompuesto

Un termostato es una válvula sensible al calor que abre y cierra en respuesta a la temperatura del motor. Cuando el termostato está en posición abierta, el refrigerante que se calentó en el motor pasa  a través del radiador. Cuando está cerrado, evita que el refrigerante fluya al radiador, acelerando el calentamiento del motor frío. Cuando el termostato se pega en posición cerrada, el refrigerante se queda en el motor y rápidamente se sobre-calienta, dando como resultado un sobre-calentamiento del motor.

Conductos Bloqueados de Refrigerante

El óxido, la tierra y sedimento, todos estos pueden bloquear o mayormente impedir el flujo libre de refrigerante a través del sistema de enfriamiento. Esto puede limitar la habilidad del sistema para controlar la temperatura del motor, lo que podrá dar como resultado temperaturas más altas de operación y sobre-calentamiento del motor. Una vez más, se recomienda el drenado y relleno el sistema para remover la contaminación.

Fallas del Radiador

En el radiador, la temperatura del refrigerante se reduce al pasar por una serie de tubos y aletas. Algunas de las causas más comunes de fallas en el radiador son las fugas y su obstrucción. Cualquier falla en la función del radiador podrá llevar al motor a temperatura elevada y sobre-calentamiento.

Mangueras Desgastadas / Explotadas

Una manguera que tenga fracturas visibles, hoyos o ha explotado dará como resultado fugas y interrupción del flujo de refrigerante del motor. Esto podrá dar como resultado un sobre-calentamiento.

Ventilador del Radiador en Malas Condiciones

Para ayudar a reducir la temperatura del radiador, un ventilador succiona aire a través de las aletas del radiador. Un ventilador descentrado, que gire libremente con el motor apagado o que tiene partes fracturadas, no podrá reducir la temperatura a un nivel adecuado, dando como resultado un posible sobre-calentamiento.

Banda Suelta o Rota

La banda es el eslabón que impulsa y hace girar la bomba de agua a la velocidad correcta, dando un flujo adecuado de refrigerante a través del sistema. Si la banda está floja o rota, no podrá mantener la velocidad adecuada, dando como resultado un bajo flujo de refrigerante y a consecuencia, un sobre-calentamiento.

Falla en la Bomba de agua

Conocida como el “corazón” del sistema refrigerante, la bomba de agua es responsable de presurizar e impulsar el refrigerante de motor a través del sistema de enfriamiento. Cualquier falla de la bomba de agua, incluyendo un impulsor erosionado, fuga de refrigerante o descentrado de la flecha podrá evitar un flujo adecuado de refrigerante, resultando en sobre-calentamiento del motor.

Fuente: http://asc-ind.com/es

El sistema de enfriamiento es un sistema constituido de partes y refrigerante que trabajan juntos para controlar la temperatura de operación del motor y obtener un óptimo desempeño. El sistema tiene conductos dentro del monoblock y cabezas del motor, una bomba de agua y la banda que la impulsa para que circule el refrigerante, un termostato para controlar la temperatura del refrigerante, un radiador para enfriar el refrigerante, un tapón de radiador para mantener la presión en el sistema y mangueras para conducir el refrigerante del motor al radiador.

El líquido que fluye a través del sistema refrigerante, anticongelante o comúnmente referido como refrigerante, soporta temperaturas extremas de calor y frío, contiene inhibidores de corrosión y lubricantes para mantener el sistema trabajando en optimas condiciones.

El refrigerante inicia su circulación en la bomba de agua. El impulsor de la bomba de agua utiliza la fuerza centrífuga para hacer circular refrigerante del radiador e impulsarlo al monoblock del motor. Las bombas usualmente son impulsadas por la banda de tiempo o cadena de tiempo. Ahora en día, inclusive hay bombas impulsadas por electricidad. Si la bomba de agua experimenta una fuga por el sello, una fractura en el cuerpo, un impulsor roto o un mal funcionamiento del balero, esto podrá afectar todo el sistema refrigerante ocasionando que el vehículo se sobre-caliente.

Mientras que el refrigerante fluye por el sistema, absorbe el calor del motor antes de llegar al termostato. El termostato es una válvula que mide la temperatura del refrigerante y abre para permitir que el fluido caliente viaje al radiador. Si el termostato se ‘pega’ o deja de funcionar, afectará todo el sistema refrigerante.

Una vez que es liberado por el termostato, el refrigerante caliente viaja dentro de una manguera para ser enfriado en el radiador. El refrigerante pasa a través de tubos delgados en el radiador y se enfría con el aire que pasa por fuera de los tubos. Dependiendo de la velocidad del vehículo, el flujo de aire es proveído durante el rodaje por el movimiento del mismo (entrada del aire a presión) y / o los ventiladores. Restricciones en el radiador podrán comprometer su habilidad de reducir la temperatura. Estas restricciones podrán ser externas en el flujo de aire o internas en restricción al flujo de refrigerante. Un mal funcionamiento del motor eléctrico del ventilador o fan clutch podrá limitar el flujo de aire a través del radiador. Revise / reemplace el fan clutch…la vida útil esperada de las bombas de agua y los fan clutch son aproximadamente la misma y comparten la misma flecha. Un fan clutch que haya fallado podrá ocasionar daño severo a la bomba de agua.

Mientras que la temperatura de refrigerante se incrementa, también se incrementa la presión en el sistema de enfriamiento. Esta presión es regulada por el tapón del radiador. Se requiere de una presión correcta en el sistema para asegurar una correcta lubricación del sello. El punto de ebullición del refrigerante se incrementa al incrementarse la presión en el sistema refrigerante. Por cada libra por pulgada cuadrada que se incrementa la presión en el sistema refrigerante, el punto de ebullición incrementa 3°F. Si la presión incrementa por arriba de un punto específico, una válvula con un resorte comprimido abrirá y liberará la presión. Si el motor se sobre-calentó, el tapón del radiador y el termostato deberán ser reemplazados.

Es importante inspeccionar regularmente el estado de las bandas y manguerasde su sistema de enfriamiento. Las mangueras reblandecidas, bandas que hubieran estado contaminadas con aceite, bandas o mangueras fracturadas podrán generar un mal funcionamiento en todo el sistema de enfriamiento. También es muy importante la tensión adecuada de la banda.
Siempre refiérase al manual del fabricante para determinar el tipo de refrigerante para su vehículo. Esto y la mezcla adecuada de refrigerante y agua destilada son la vida para mantener el sistema enfriando adecuadamente. La mayoría de las refaccionarias ofrecen una solución premezclada de refrigerante y agua destilada. Mientras que esto puede parecer un gasto adicional innecesario, con el tiempo, la limpieza de una solución premezclada compensará lo pagado.

Los depósitos minerales y sedimentos de partes corroídas se acumulan en el sistema de enfriamiento. Antes de realizar una reparación al sistema de enfriamiento, es importante drenar y limpiar el sistema previo a la instalación de piezas nuevas. Este trabajo es mucho más sencillo si se utiliza el juego de drenado-relleno. El no limpiar el sistema previamente contaminará las piezas nuevas instaladas y podrá generar fallas prematuras a los componentes.

Fuente: http://asc-ind.com/es